Estoy por llegar al tercer piso y debo reconocer que he vivido bastante bien mi vida. No puedo quejarme de todas las decisiones que he tomado. Sí, incluso las malas me han servido para enseñarme a punta de trancazos que eso no debo hacer. Aún con todo lo vivido (bueno y malo), hay ciertas cosas que me gustaría que hubiera sabido mi yo de 20 para hacer algo al respecto. ¿Tú has pensado qué te hubiera gustado saber antes?
Dormir todo lo posible

Soy mamá y esa es una de las causas por las que mis horas de sueño han dejado de ser 100 % sagradas. Aunado a eso, las desveladas por trabajo o por andar en la pachanga también se han hecho presentes. El problema es que hace una década, lo hacía con mayor frecuencia y realmente no me importaba. Jamás pensé que llegaría un punto en el que dijera: “ya no quiero salir, prefiero quedarme en casa”. Me hubiera gustado decirle a mi yo de 20 que en vez de ir a tanta fiesta, hubiera aprovechado unas cuantas horas para dormir más.
Conocer más lugares

Es un hecho que conforme pasa el tiempo, las responsabilidades cambian. Ya no se trata sólo de estudiar y ya. Ahora hay que trabajar y ganar lo suficiente para poder mantener a la familia y darnos un pequeño lujo de vez en cuando. Me hubiera gustado que mi yo de 20 saliera más cuando realmente sólo tenía la responsabilidad de la tarea. No digo que ahora no pueda hacerlo, claro que puedo. Sin embargo, tengo otras tantas responsabilidades que a veces hacen que acorte mis tiempos. No sólo mi hijo, sino el trabajo, las labores domésticas o mi cansancio. Así que, sin duda, hubiera preferido salir más a conocer otros lugares cuando andaba en mis veinte primaveras.
Trabajar y ahorrar

Muchos chicos, la única responsabilidad que tienen es la de estudiar. Otros trabajan y estudian por la necesidad de solventar gastos. Me hubiera gustado que durante mis años de mayor juventud, pudiera haber trabajado para ahorrar ese dinero. Bueno, no ahorrarlo todo, pero al menos sí una parte para así empezar un guardadito para más adelante. Así como se ve la situación, es un poco incierta la situación en la que terminaremos. Si hubiera empezado a ahorrar hace algún tiempo, tal vez ahora no me mortificaría tanto.
Viajar mucho

De todo ese dinero que desearía haber tenido de trabajar, una parte se hubiera ido al ahorro y otra a darme unos pequeños lujos. Realmente creo que puedo sobrevivir sin varias cosas materiales. Sin embargo, creo que los viajes son algo que jamás podré dejar de lado. Salir y conocer nuevos sitios es algo que siempre he disfrutado y mientras pueda lo seguiré haciendo.
La comida deliciosa sí engorda

En este aspecto, creo que siempre lo supe, pero más bien me hacía la desentendida para poder disfrutar de mis platillos favoritos sin culpa alguna. El problema es que el metabolismo va cambiando conforme avanza la edad. Ya sé que no soy una anciana, pero no cabe duda de que hay cosas que mi estómago ya no tolera como hace algunos años. El ejemplo es la lactosa, que si ahora la consumo, me pongo super mal.
Sin duda, me hubiera gustado decirle varias cosas a mi yo de 20, ¿tú qué le dirías?