El smokey eyes es un maquillaje que da un efecto ahumado en los ojos. Es perfecto para que se vean más grandes y para que la mirada tenga más profundidad. Puedes usarlo tanto en looks de día como en los de noche. Puedes aprender a dominarlo y hacerlo rápidamente en casa en solo cinco minutos.
Líneas negras y difuminadas
Para hacer un smokey eyes perfecto primero consigue un delineador negro y grueso. Pinta una línea gruesa sobre tu párpado superior y una igual en el inferior. Procura que las líneas sigan la forma de tu ojo y hazlas con un solo trazo. Luego, difumina el trazo con la yema de los dedos con movimientos hacia arriba. Hazlo rápido, antes de que el delineador se seque. Haz lo mismo con el párpado inferior con movimientos hacia afuera y hacia adentro del ojo.
Mezcla con una brocha fina

Una vez que hayas difuminado con tus dedos, toma una brocha o pincel fino y mezcla hacia la parte externa del ojo. Si tienes un poco de delineador en gel, agrega un poco y difumina hasta lograr un efecto ahumado. Después riza tus pestañas con cuidado de no tocar la pintura y aplica una o dos capas de máscara negra. Para darle luminosidad a tu mirada, ponte iluminador en la esquina interna del párpado. También puedes poner un poco en el párpado superior, hacia la parte externa de tus ojos.
Negro o café

El smokey eyes o el efecto ahumado no solo puede hacerse con negro. También es posible lograr una mirada espectacular con un tono café y mezclarlo con colores dorados. Sigue el mismo procedimiento; es decir, delinea ambos párpados con un color negro y cuando difumines, aplica sombras cafés en la parte externa. Luego mézclalo con una brocha fina y aplica un iluminador en tono dorado. Y listo, ya tienes un smokey eyes perfecto y en cinco minutos.
