La muerte de Naya Rivera me dolió tanto como haber perdido a alguien de mi familia

Tomaron algunos días para que pudiera escribir algo al respecto. Sabía que al escribir en ese momento me quebraría por completo. Lo más curioso es que han pasado 10 días desde que se supo la trágica noticia y aún lloro al recordar esto. Sé que muchos piensan que estamos exagerando al manifestar el dolor que sentimos al enterarnos de la triste noticia sobre Naya Rivera. Ok, es válido que lo crean, pero pienso que tampoco tienen por qué juzgar lo que otros decimos o sentimos. En lo personal, ella marcó mi vida de muchas maneras. Sí, me declaro #GleeFan desde que la serie comenzó. Recuerdo la primera vez que vi a Naya aparecer en la serie. Al principio tenía un papel secundario, pero su personalidad hizo que sobresaliera, convirtiéndose en una de las favoritas para muchos de nosotros. Así que sí, por eso y más me duele que ella haya partido tan pronto.

Comenzó la tortura

El día que empezaron a circular noticias sobre su desaparición, fue una de las primeras cosas que vi al despertar. Deseaba que todo fuera una pesadilla o una broma de mal gusto. Desde ese momento me mantuve al tanto de lo que salía en las noticias y redes sociales. Rogaba porque ella apareciera pronto y sí, me la pasé llorando no uno ni dos días. Fue una semana bastante dolorosa para mí. De hecho, justo ahora que escribo esto, mi corazón vuelve a estrujarse sólo de recordar ese trago amargo. Conforme pasaban los días, a pesar de mantener la esperanza, también sabía que había menos probabilidades de que la encontraran viva.

En este momento creo que está de más el saber si fue suicidio o muchas otras cosas que la gente se ha encargado de difamar. Ella era un ser humano, como cualquiera de nosotros. Era madre, era hija, era hermana y eso es lo único que importa. Sólo piensa en el dolor infinito que están sintiendo todos sus seres queridos al saber que no podrán volver a verla sonreír, que no recibirán una muestra de amor de su parte.

Su hijo. Imagina cómo se sentirá al saber que pasó los últimos momentos de su vida con ella y saber que ya no podrá volver a abrazarla o besarla.

Muchos no entienden mi dolor

Sé que no debo darle explicaciones a nadie y que aunque las diera, muchos no van a comprender por qué siento tan roto el corazón. Me dicen “cómo puede dolerte la muerte de alguien que jamás conociste en persona”, “guarda esas lágrimas para alguien de tu familia, no para un desconocido”. Ok, es cierto que jamás tuve la fortuna de conocerla en persona, pero eso no significa que ella no le haya dado valor a mi vida. Su personaje de Santana es legendario y desde ese momento sentí una gran conexión con ella.

Santana, la mejor

Viendo todo lo que han publicado sus amigos y gente con la que ha trabajado, comprendes que era una gran mujer y un gran ser humano. Pienso que Naya Rivera llevó tan bien el papel de Santana porque en parte se parece a ella. No digo que haya sido igual de bitch y ni siquiera sé si deberían llamarle así. Santana siempre dijo las cosas sin temor alguno; más bien el problema es de los demás, porque no estamos acostumbrados a hablar o que nos hablen con la verdad. Siempre maquillamos todo con tal de no lastimar a las personas y eso resulta peor, porque es una forma de engaño. Su estilo era único y además, fue de las primeras figuras con preferencias sexuales diferentes en la televisión. ¡Dios! Qué valor tuvo para enfrentar a su abuela, con creencias muy arraigadas. Para ella la familia siempre fue importante, pero también aprendió a luchar por lo que quería y por quien amaba. Además, tenía una voz majestuosa. Cada vez que la escucho cantar, mi piel se eriza porque me transmite demasiado.

Naya Rivera, un ejemplo de vida

Naya, al igual que otros de los actores de Glee, me acompañaron durante la adolescencia y se los agradezco. Sus mensajes me enseñaron a aceptarme y amarme tal y como soy. Comprendí que la belleza que importa, no es la que se lleva por fuera, sino son todos esos gestos de amor que tienes contigo y con la gente que te importa. Comprendí que no todos los “guapos o bonitas” son huecos, sino que también pueden tener un gran corazón. Que incluso la chica más sexy puede preferir a una mujer como su pareja y no a un hombre y eso está bien.

Es momento de dejar de encasillar a alguien por su forma de ser, su origen o su físico. Antes de criticar o juzgar, debemos darnos la oportunidad de conocer a las personas. Créeme, te llevarás más sorpresas de las que imaginas.

Gracias Naya Rivera, por ser, por existir y por lo que significas en mi vida. Sé que ahora cantarás desde el cielo, descansa en paz.

Y como dice el buen Mägo de Oz “las lágrimas son el jabón que limpia de penas tu piel”, así que no te aguantes lo que sientes y llora cuando lo necesites. No hacerlo podría ser realmente malo para tu cuerpo.